LA EDUCACIÓN EN TIEMPOS DE PANDEMIA

19.06.2020
Nadie se imaginaba que estaríamos atravesando esta situación. En donde en diferentes partes del mundo haya cuarentenas, distanciamiento social, cuidados higiénicos y párates económicos. En este 2020 todos íbamos a realizar nuestra rutina diaria de manera normal, pero llego un virus que paralizó al mundo. Nos cambió el panorama de todo. Se generaba una intriga dentro nuestro sobre que iba a pasar con diferentes ejes que nos atraviesan constantemente, como el trabajo, la salud, la economía, la vida social, y fundamentalmente la educación. Y en esto nos vamos a basar en este informe, en estas personas que son el futuro: Los y las estudiantes. 
Un 20 de marzo, al decretarse la cuarentena, todos ellos se preguntaban, ¿Cómo vamos a hacer para continuar nuestra carrera? Un gran tema que las instituciones educativas se iban a tener que poner al pie de la letra para resolver esta cuestión. Y la resolución fueron las clases virtuales. Una idea que a muchas personas no les gustaba ya que no era lo mismo estar cara a cara con el docente, que a través de una pantalla. Iba a ser un proceso de enseñanza-aprendizaje muy sintético y poco dinámico. Pero los educadores, fueron buscando estrategias y métodos para poder enseñar y así transmitirle los conocimientos a los alumnos.
Por eso recurrimos a las palabras de Tamara Sotelo, docente de nivel secundario, delegada de Suteba Morón de la lista Multicolor, dirigente de Tribuna Docente Morón-Ituzaingó y tallerista de ESI, en donde nos cuenta cómo está la educación en estos tiempos de pandemia: "Está atravesando una gran crisis profundizada por el deterioro de las condiciones de vida de las y los trabajadores. La escuela que es el medio histórico de aprehensión de saberes formales, padece la pandemia del Covid-19 y la pandemia de la desigualdad en el seno social que repercute en el acceso al derecho a educarse de las y los estudiantes. Si bien la docencia en su conjunto hace un esfuerzo enorme en sostener la continuidad pedagógica con los recursos tecnológicos y conectividad propia, pero esto no alcanza para salvar las profundas desigualdades de base que se reproducen en este contexto. A esta situación se le suma el desfasaje de la vida de las y los trabajadores de la educación, la sobreexplotación a las que estamos expuestos y el deterioro general de las condiciones del trabajo docente que siente que su trabajo no ha sido reconocido con el planteo de la Provincia del pago del medio Aguinaldo en cuotas. Y por otro lado el tema de les pibis que no comen, familias que han perdido el trabajo, familias con trabajo no registrado que sufren el día a día".
Con respecto a la educación a distancia, le preguntamos sobre si es igual el aprendizaje a la presencialidad: "La respuesta es NO. Y no necesitamos sacar conclusiones al respecto para aproximarnos a una respuesta. Elles mismo te lo dicen, te lo reclaman. El acto enseñanza aprendizaje no se vincula sólo con los contenidos, aprendemos colectivamente, creando vínculos de cooperación, vínculos solidarios, vínculos donde cada uno exprese su idea, la debata, la discuta y a partir de esto creé nuevos conocimiento y formas de conocer el mundo. No es lo mismo Leer un cuento de Cortázar, discutir el género fantástico, las representaciones de mundo, de literatura en soledad que hacerlo junto a tus pares. Esa relación docente-estudiantes tan maravillosa que se da en un aula, media los saberes que indudablemente son apropiados por les pibis desde otro lugar".
Además nos referimos a las personas que quedan marginadas en esta educación virtual y la docente nos cuenta: "Quién tiene que garantizar el derecho a la Educación es el Estado, garantizar el acceso a tecnología (computadoras, tablet, celulares), garantizar la conectividad gratuita a las y los chiquis que no la tenga, y del mismo modo a las y los docentes. Uno puede pensar en estrategias y poner en ello toda la voluntad, pero esto no se gana sólo con voluntad, se gana invirtiendo y triplicando el presupuesto para educación en la virtualidad y en la presencialidad también, no puede ser que haya plata para pagar una deuda fraudulenta y no la haya para garantizar el derecho a la educación de las y los estudiantes. Desde mi práctica docente, totalmente amorosa porque la elijo cada día, no dejo que ni un sólo estudiante quede en el camino, habilito todos los medios: Classroom, Redes Sociales, Zoom, WhatsApp y Youtube. Pero esto implica un profundo desgaste y no es la salida de base para garantizar la continuidad pedagógica. Lo que nos deja muy claro esta pandemia es que la presencialidad, el vínculo y la socialización de los saberes son irremplazables. Aprendimos muchísimo en cuanto a recursos tecnológicos pero sin el acceso de éstos de forma igualitaria para todos y todas el acceso está vedado sólo a un sector que también con mucho trabajo ha podido acceder".

El docente, en este tiempo pandémico, tiene que acompañar, motivar e incentivar al educando a seguir estudiando, a no bajar los brazos, y lograr una educación dinámica, porque la "Inteligencia es dinámica".   
Tarde o temprano cuando esto pase, volveremos a una educación presencial.  Pero… ¿Cómo será esta nueva presencialidad?,  ¿Volveremos de a grupos?,  ¿Nos turnaremos en días y horarios? ¿Tendremos que utilizar barbijos dentro del aula? Estas cuestiones las tendrá que resolver el ministro de educación, que esperemos que tome medidas acertadas para lograr evitar contagios. 
Estamos a punto de vivir una “nueva normalidad”, y se nos generan dudas, sobre cómo será el mundo post-pandemia que se nos avecina.


Informe/ Producción: Sergio Fragomeno 


Guillermo Forner- Conductor 
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